¿Hay racismo en Canadá? Mi historia como latino.


¿Hay racismo en Canadá?

La muerte de George Floyd a manos de un oficial de la policía de Minnesota, Estados Unidos generó, además de cientos de protestas y manifestaciones de rabia, un debate mundial acerca de la presencia de un racismo sistémico en países del primer mundo. Miles de personas de diferente origen étnico y residentes de países de los cinco continentes compartieron sus experiencias relacionadas con actitudes discriminatorias, y denunciaron las instituciones oficiales de esos países que permiten o fomentan estas leyes, actitudes y actos racistas.

Canadá no fue la excepción a esta catarsis colectiva. Siendo uno de los países más multiculturales del mundo, después de este despreciable hecho de racismo en Estados Unidos muchas organizaciones no gubernamentales, asociaciones y personas del común también salieron a la calle y utilizaron las redes sociales para manifestar su inconformismo con este asesinato pero también para denunciar episodios similares o peores en suelo canadiense.

El racismo como pandemia mundial

¿Existe el racismo en Canadá?

El racismo es, infortunadamente, como una pandemia que ha permeado todas las sociedades del mundo. Muchos antropólogos, sociólogos y psicólogos han intentado explicar las razones que explican estas actitudes discriminatorias de una etnia frente a otra.

Cientos de estudios se han realizado, y aunque no hay una razón sociológica o psicológica concreta, lo que sí se acepta ampliamente en la comunidad científica es que los estados y las instituciones tienen una gran responsabilidad dado que son los hacedores de leyes y campañas que pueden determinar radicalmente cómo una sociedad se comporta rutinariamente frente a la presencia de etnias que le son ajenas.

En este texto te contaré como ha sido mi experiencia en Canadá en cuanto al racismo, desde que he vivido aquí. Pretendo exponer, desde mi individualidad, cómo ha sido mi proceso de migración, y sí he percibido alguna actitud discriminatoria o racista hacia mí en Canadá, pero debo advertir que estas experiencias son evidentemente muy subjetivas y en ningún momento pretenden determinar un patrón constante de lo que sucede en este país.

Toma las siguientes líneas que leerás como una aproximación a una realidad concreta y de la que puedes aprender algo, pero no te intimides ni pienses que esto es lo que te sucederá a ti. Cada caso es único, no sobra repetirlo.

¿De dónde eres? Se ve que no eres de aquí

Canadá para emigrar

Como mencioné en la introducción, una de las muchas cosas que hacen atractivo el hecho de vivir y compartir en Canadá es el gran número de nacionalidades que pueden llegar a visitar, vivir y permanecer en una misma región o ciudad. Sea que te encuentres en Alberta, British Columbia, Ontario o Quebec, siempre encontrarás, además de la mayoría de canadienses caucásicos, cientos de miles de inmigrantes de primera, segunda y hasta tercera generación, provenientes de todos los rincones del mundo.

Este escenario tan multicultural y diverso permite que tú, como latinoamericano, te desenvuelvas sin el temor y la posible angustia  que muchos de nuestros compatriotas atraviesan en otros países. En Canadá hay una aceptación de la necesidad, el aporte y los beneficios socioeconómicos de la inmigración.

Sin embargo, esto no impide que, al existir más de cien nacionalidades habitando una misma ciudad (en el caso de Toronto, por ejemplo) la pregunta que muchos te puedan hacer es: ¿De dónde eres? Otras personas, con previas experiencias tratando con latinoamericanos, se arriesgan a adivinar tu nacionalidad dado tu color de piel, la forma en que llevas el cabello, tu acento al hablar inglés o francés, o los accesorios que llevas: 

-¿Eres de Cancún? Me preguntaron.

En mi caso, al ser la comunidad mexicana la más grande de latinos en Montreal, esta pregunta fue frecuente. No sentí, ni siento en la actualidad que esa pregunta pueda significar un acto racista, y solía responder con la mayor amabilidad, dejando saber mi verdadera nacionalidad: colombiana; sin embargo, entiendo perfectamente que esto pueda significar un acto de discriminación, o al menos de un desconocimiento inaceptable, para muchas personas.

Después supe de la predilección que tienen los quebequenses por las vacaciones de inicio de año en Cancún y en toda la Riviera Maya mexicana. Los snowbirds canadienses aman escaparse del invierno del norte y su destino preferido es el caribe, siendo Cuba y México los países más frecuentados. Esto explicaría por qué ellos no se esfuerzan mucho para conocer más de otras culturas latinoamericanas.

Parlez bien le français!

Como es la vida de un latino en Canadá

Si para mi el tipo de preguntas mencionado anteriormente no significa una clara demostración de racismo, debo decir que quizá es porque hay episodios que he vivido que, en mi opinión, sí que representan una marcada actitud discriminatoria.

Es bien conocido en el resto de Canadá que Québec, una de las dos provincias francófonas del país, siempre ha estado buscando su independencia como estado soberano. Una de las características culturales que hacen parte de esta lucha por su reconocimiento es la lengua francesa, hablada casi que exclusivamente en estas dos provincias. 

Canadá se reconoce como un país bilingüe, con el inglés y el francés como lenguas oficiales en todas las provincias, pero la verdad te dice que fuera Quebec y New Hampshire y algunas regiones de Ontario, se usa el inglés la mayor parte del tiempo.

Al ser el francés un punto de lucha entre las facciones que reconocen a Quebec como una cultura diferente a la de otros territorios, los originarios de esta provincia suelen hacer mucho énfasis en el buen uso de la lengua dentro de los ambientes académicos, laborales y sociales. 

Mi experiencia personal en Quebec

Experiencia como latino en Canadá.

Dentro de este contexto, una soleada pero fría mañana de febrero (¡sí, esto es posible en Canadá!) iba yo de pie en un autobús rumbo a mi trabajo, cuando  una señora me preguntó si iba yo a tomar la silla que había quedado sin ocupar justo antes. Le respondí que no, y la invité a sentarse, usando mi mejor francés después de dos meses de estar viviendo en Canadá.

La señora accedió a sentarse, pero durante sus pasos hacia el asiento y una vez se acomodaba en él, mantuvo un semi-discurso correctivo hacia mi: parlez bien le français! (¡hable bien el francés!) además de otra serie de dardos contra la falta de preparación de los inmigrantes contemporáneos. Dado que, al parecer, mi presencia le seguía incomodando ya que proseguía en su regaño, decidí moverme hacía la parte de atrás del autobús en movimiento, Decidí no confrontarla.

Luego de comentar el episodio con amigos inmigrantes, la mayoría lograron entender mi frustración dado que ellos mismos habían sufrido actos similares en otros espacios públicos. Aprendí también que este tipo de discriminación basado en el buen o no buen manejo de la lengua es mucho más común en los pueblos de la provincia, pueblos que no han sido foco masivo de llegada de inmigrantes y que mantienen un actitud firme hacia el manejo de la lengua.

¡No son como nosotros! Somos diferentes

Vivir, estudiar y emigrar a Canadá como latino.

Llevo tres años viviendo en Canadá, en Montreal y la provincia de Alberta, y siendo muy honesto contigo, los dos episodios que he mencionado antes han sido los únicos momentos en donde he sentido algo  relacionado al racismo. 

Sin embargo, he escuchado de varios amigos cercanos a quienes sí les ha tocado vivir el racismo sistémico en Canadá, aunque tome formas mucho más indirectas y más sutiles que en Estados Unidos.

Un amigo cercano me relató la siguiente escena que vivió en un ambiente laboral: Sus compañeros de trabajo eran todos quebequenses, y en ese contexto las relaciones día a día se habían desenvuelto normalmente, sin algún momento desagradable.

En algún punto, él había empezado a notar que ellos salían constantemente a hacer actividades lúdicas fuera del horario laboral, pero nunca lo habían invitado a él. Lo que era una sospecha se ratificó el día en el que, por azar, fue a la cafetería de la oficina y los encontró reunidos a la mayoría de sus compañeros, hablando del plan que harían ese fin de semana.

Decidió sumarse a la conversación pero notó que inmediatamente el silencio se apoderó de la sala. Optó por confrontarlos y preguntarles si podía unirse al plan, pero los chicos no contestaron nada. Sólo uno de ellos le comentó a otro, murmurando: “Es que ellos no son como nosotros” en un francés típico de la provincia.

No hay un racismo tan grande como en otras partes

Viaja con Nómadas Experience a Canadá

Podría enumerar episodios similares, en ambientes educativos, sociales y en sistemas de transporte. Sin embargo, no tengo la capacidad de dar veracidad a esas afirmaciones. Desde mi punto de vista, sí existe racismo en el país, pero es un tipo de racismo más subrepticio, más sutil, menos confrontacional que en otros países del primer mundo.

A pesar de los esfuerzos evidentes del gobierno federal y de las provincias por fomentar la cordialidad entre todas las comunidades que habitan la provincia, hay resquicios a través de los cuales estas actitudes de un sector minoritario de la población se cuelan y se dejan ver, para desagrado de los afectados.

Hay también que decir que los episodios de racismo de parte de instituciones oficiales frente al inmigrante son mínimos, prácticamente nulos. Infortunadamente, estos episodios se centran en otro tipo de poblaciones, como las comunidades indígenas de Canadá.

Espero que este relato personal te sirva para crear una idea inicial de cómo se maneja este tema en el país norteamericano. Reitero, sin embargo, que tu experiencia será diferente, y espero que no tengas ningún episodio de racismo en tu visita. Confía en tí y en tus raíces, eso es lo que nos hace grandes y geniales en todo el mundo.

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