Chilena en Australia descubre la enérgica vida de Melbourne


¿Alguna vez pensaste en empezar tu vida en otro país? En un mundo cada vez más globalizado, la idea de emigrar en busca de nuevas oportunidades y experiencias se ha convertido en una meta para muchos. Para Florencia Brown, una joven chilena, la decisión de dejar su país natal y aventurarse en Australia fue un paso valiente en su búsqueda de crecimiento personal y profesional. 

En esta entrevista para Nōmadas Experience, Florencia comparte su emocionante viaje desde Chile hasta Melbourne, revelando los desafíos, las sorpresas y las alegrías que ha encontrado en su nueva vida en el extranjero.

Emigrar es más que un simple cambio de ubicación; es un viaje de autodescubrimiento y crecimiento. Para Florencia, la decisión de dejar su tierra natal no fue fácil, pero estaba llena de una determinación inquebrantable.

“La idea de emigrar siempre rondaba en mi mente, pero necesitaba un impulso para tomar la decisión”, confiesa Florencia. Fue su pareja quien la inspiró y juntos decidieron embarcarse en esta aventura hacia Australia, un país lleno de promesas y oportunidades.

Eligieron como destino la ciudad de Melbourne, una de las más vibrantes y culturalmente ricas de Australia, famosa por cautivar a visitantes y residentes por igual con su ecléctica mezcla de arte, arquitectura, gastronomía y estilo de vida cosmopolita. 

Situada en la costa sureste del país, esta metrópolis bulliciosa es conocida por su diversidad cultural, su próspera escena artística y su enérgica vida nocturna. 

Desde sus icónicos callejones llenos de grafitis hasta sus elegantes bulevares bordeados de cafeterías y boutiques de moda, Melbourne ofrece un destino que combina a la perfección la sofisticación urbana con el encanto histórico, y fue esta energía la que hizo que Florencia encontrara en esta ciudad el lugar ideal para estudiar y trabajar en Australia.

El camino hacia lo desconocido: Emprendiendo el viaje hacia nuevos horizontes

Para muchos, el acto de emigrar representa más que simplemente cambiar de ubicación; es un salto audaz hacia lo desconocido, una aventura en la que se exploran nuevos horizontes y se abrazan nuevas oportunidades. En el caso de Florencia Brown, esta travesía desde Chile hasta Australia no fue solo un cambio geográfico, sino una exploración intrépida de sí misma y del mundo que la rodea.

¿Qué te llevó a tomar la decisión de emigrar?¿Emigraste sola o con alguien? Si fue con alguien, ¿con quién?

“La idea de emigrar siempre estuvo dentro de mi cabeza, pero me faltaban impulsos para poder tomar esta decisión. Apenas pude terminar mis estudios superiores en Chile, yo tomé la decisión de emigrar.

La verdad que nunca tuve muy claro a qué país era donde yo quería emigrar. Siempre estuve entre Canadá, Nueva Zelanda, Australia. Fue mi pareja quien me logró convencer de venirnos juntos a Australia. Ambos decidimos emigrar con la student visa. 

Decidí Australia más que nada porque hice un sistema de puntos. Pensé qué cosas me beneficiaban más en Australia o eran más factibles”.

A la hora de migrar en pareja es crucial comunicarse abierta y honestamente sobre expectativas, metas y preocupaciones, buscando un equilibrio entre las aspiraciones individuales y los objetivos compartidos. Además, planificar meticulosamente la transición, desde la búsqueda de empleo hasta la adaptación cultural, puede ayudar a fortalecer el vínculo y afrontar los obstáculos que puedan surgir en el camino hacia una nueva vida en un país extranjero. 

De cualquier forma, al igual que en el caso de Florencia, la emigración en pareja puede ser una experiencia enriquecedora y fortalecedora, además de representar un gran apoyo durante el proceso de transición y adaptación a una nueva ciudad.

Desafiando los límites: superando los obstáculos del proceso migratorio

El camino hacia la emigración está plagado de desafíos que ponen a prueba la fuerza de voluntad y la determinación de los viajeros. Para Florencia, el desafío más significativo fue vencer la barrera del idioma y adaptarse a una nueva cultura. Sin embargo, con coraje y resiliencia, Florencia enfrentó estos desafíos de frente, convirtiendo cada obstáculo en una oportunidad de crecimiento y aprendizaje.

¿Qué fue lo más desafiante del proceso migratorio?

“Lo más desafiante del proceso migratorio fue definitivamente el manejo del idioma, ya que los aussies en general mantienen un inglés lleno de slang, es decir, palabras propias que son originales de acá. Tenía miedo de no poder entender en los trabajos o el día a día”.

¿Cuáles son las cosas que más te han impactado al llegar?

“Lo que más me impactó es que acá no existen los perros o animales callejeros, también lo abiertamente que te reciben los aussies, la gente que es originaria de este país. Te reciben muy bien, muy abiertamente”.

¿Entusiasmado? Lee nuestra guía para estudiar y trabajar en Melbourne.

Rompiendo barreras: aprendiendo un nuevo idioma

Estudiar en Australia es una gran alternativa para quienes buscan mejorar su inglés. En Melbourne, además de recibir una educación de primera clase, los estudiantes se sumergen en el inglés australiano auténtico, con su característico acento, peculiaridades de pronunciación y expresiones coloquiales conocidas como “slang”. 

Adaptarse al inglés de Melbourne y entender el slang local puede ser un desafío al principio, pero con la práctica y la inmersión en la vida cotidiana, los estudiantes suelen aclimatarse rápidamente.

Conoce los requisitos y ventajas de estudiar en Australia.

¿Cuánto tiempo llevas allá? ¿Qué es lo que fuiste a estudiar y cuál fue tu objetivo?

“Yo llevo viviendo acá en Melbourne un año y dos meses. Me vine a estudiar inglés general y mi objetivo principal fue lograr poder manejar y entender el idioma. Ese fue mi objetivo principal y poder, obviamente, lograr juntar dinero para poder seguir conociendo y viajando”.

Los aussies son conocidos por su amabilidad y relajado estilo de vida, lo que hace que adaptarse a la cultura local sea una experiencia enriquecedora. Aunque comprender el acento y las expresiones únicas puede llevar tiempo, los aussies suelen ser pacientes y están dispuestos a ayudar a los recién llegados. La diversidad cultural de Melbourne también ofrece un entorno acogedor para los estudiantes internacionales, lo que facilita la integración en la vida social y académica. 

Viviendo el sueño australiano: descubriendo la vida cotidiana en Melbourne

Melbourne, como ya dijimos, es una ciudad vibrante y cosmopolita, que se convirtió en el hogar de Florencia durante su estancia en Australia. 

Desde las bulliciosas calles del centro urbano hasta los serenos parques de la ciudad, Florencia se sumergió en la energía única de Melbourne al tiempo que se adapta a su nueva vida equilibrando estudio y trabajo, al tiempo que hace nuevos amigos.

¿Cómo es un día tuyo en Melbourne? 

“Normalmente, mi día a día siempre lo empiezo haciendo ejercicio. Siempre entreno una hora diaria. Después de eso, ducharme, desayunar y alistarme al trabajo. Sí o sí después de entrenar me voy al trabajo. Después del trabajo, dependiendo de si tengo entretiempos entre el trabajo y el estudio, normalmente me voy a almorzar a casa. Intento ahorrar cocinándome y si no tengo tiempo o estoy muy cansada paso a comprar algún almuerzo por ahí. Después de haber trabajado y haber almorzado, me voy a clases. Y después de clases mi día finaliza yéndome a la casa. La vida de todos los estudiantes.

Cuando finaliza el día me gusta mucho juntarme con mis roommates a cenar, cocinamos entre todos y vemos televisión de nuestro país”.

Al migrar a Australia, ya sea para estudiar, trabajar o establecerse, la importancia de socializar y compartir experiencias con otros no puede ser subestimada. Establecer conexiones sociales no solo facilita la adaptación a un nuevo entorno, sino que también enriquece la experiencia de vivir en un país extranjero. 

Compartir con compañeros de piso, conocidos locales o compañeros de estudio no solo amplía la red social, sino que también ofrece la oportunidad de aprender sobre diferentes culturas, tradiciones y perspectivas. 

Estas interacciones no solo ayudan a superar la nostalgia y la soledad que a menudo acompañan a la migración, sino que también contribuyen a una sensación de pertenencia y comunidad en el nuevo hogar. Migrar a otro país es también hacer propia su cultura y para eso nada mejor que hacer amistades. Y si todavía estás pensando si dar el paso, nada mejor que tener asesoría de expertos.

En Nōmadas contamos con más de 10 años de experiencia asesorando a personas que quieran estudiar en y trabajar en el extranjero. Brindamos asesoría personalizada y gratuita y nos ocupamos de todos los trámites para aplicar a la visa de estudiante.

Si te gustaría vivir una experiencia como la de Florencia, completa este formulario para recibir una asesoría para estudiar en Australia y nuestros guías se comunicarán contigo para poder brindarte toda la información y comenzar tu proceso.

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